Solar Impulse conquista la noche
El aeroplano despegó ayer de la base aérea de Payerne (Suiza) a las 6:51 de la mañana para afrontar el undécimo y más importante test de vuelo hasta la fecha y ha aterrizado esta mañana a las 9 en la misma pista en la que despegó 26 horas antes.
Las 10.748 células fotovoltaicas dispuestas a lo largo de los 63 metros de alas -envergadura similar a un Boeing 747- han provisto de energía solar a las baterías del HB-SIA para alimentar los 4 motores eléctricos con una potencia de 9,86 HP. El aeroplano alcanzará los 8.500 metros de altura para poder planear durante la noche y ahorrar energía.
El proyecto Solar impulse arrancó en 2004 con un presupuesto de cuarenta millones de euros con el objetivo de demostrar el potencial de la energía renovable en el sector de la aviación. Seis años después, Bertrand Piccard, el impulsor y director del proyecto, junto con la colaboración de Altran, líder europeo en consultoría de innovación y partner tecnológico de Solar Impulse, han hecho posible uno de los mayores retos de la aviación.
La relación entre Altran y Solar Impulse es la historia de la unión de la pasión de las personas y su empeño, que han puesto en común su experiencia y energía para convertir un sueño en realidad. Durante los últimos seis años, el equipo de Altran de Francia y expertos internacionales ha aplicado toda su experiencia en el sector aeroespacial y energético, así como sus habilidades en gestión de proyectos y riesgos, para servir a esta importante empresa humana y tecnológica.
El Grupo Altran, como partner oficial de Ingeniería del proyecto, se ha involucrado en diferentes áreas del proyecto Solar Impulse y hoy celebra la consecución de un gran éxito para la tecnología, la aeronáutica, la ciencia y felicita a todo el equipo de Solar Impulse por afrontar este enorme reto.




